The JangleBox

Indie, Noise, Shoegaze… Music

Los Grimm: Want my love again (1969)

El último single de Los Grimm: Sin nombre, sin faz ni silueta / Want my love again, ya con Pablo Abraira y con una fugaz aparición por TVE, donde los encontramos con otros de los pioneros del Rock-Progresivo en España.

31 octubre, 2010 Posted by | Evolution, Henry y Los Seven, Los Buenos, Los Grimm, Smash | Deja un comentario

Los Grimm: Viaje en la alfombra mágica (Maximum Freakbeat from Spain, 1965/1969)(2005)

Los Grimm fueron uno de esos grupos olvidados de la década de los sesenta en nuestra Piel de Toro. Una banda que por composiciones y por calidad técnica debería haber subido al menos un escalón más del que llegaron, y equipararles con gentes como Los Pasos o Los Mitos, si no ya con la primera división que representarían Los Brincos o Los Bravos. En cuanto a su sonido, Los Grimm fueron una de las pocas bandas que en España abordaron la Psicodelia de frente, navegando en las ácidas aguas del Pop que se facturaban en las dos orillas del Atlántico, y equiparándose, por qué no, con bandas como Steppenwolf, de quienes tomaron su Magic carpet ride, haciendo una versión auténticamente demoledora, que se tituló Viaje en la alfombra mágica, que da, además título a la recopilación que abordamos hoy en el Retro-Visor de The JangleBox, editada en 2005 por una discográfica independiente madrileña que de alguna manera les dignificó su carrera, que estuvo marcada tan sólo por los singles, sin llegar a registrar ningún Lp. Pero su carrera no se limitó sólo a la Psicodelia (La amistad, Un palacio de cristal, Un talismán), ya que también abordaron temas de Acid-Rock (Tengo sueños); o las sonoridades cercanas al Soul (Pobre hombre), pero realizando siempre una mezcla de estilos de lo más personal, lo cual les daba un carácter personal e intransferible marca de la casa. Vamos, una carrera semejante a la que, por ejemplo, en los Usa, recorrería un personaje como Stephen Stills. Recordemos, por cierto, que su primer cantante fue Pedro Ample, conocido posteriormente como Pedro Ruy Blas, un tipo con una voz personalísima que le catapultó directamente a sustituir temporalmente al infausto Teddy Bautista al frente de sus Canarios. A Ample le sustituyó Pedro Talavera, y con él al frente registraron sus mejores temas: Viaje en la alfombra mágica, Amor de niña (cover de The Supremes); además del single Para lograr que me quieras/Hoja de trébol (covers de The Supremes, I´m gonna make you love me; y de Tommy James & The Sondells, Crimsom & Clover); y su último single: Tengo sueños (genial interpretación de la Psicodelia a la española)/Sasafras (otro tema con una intrumentación brutal, en los que ya participaba Joao Vidal, gran teclista que pasaría a Barrabás, y el guitarrista Tomás Vidal, que le aportaría mayor riqueza instrumental a la banda). Para su última formación contaron como vocalista con Pablo Abraira y editaron el single Sin nombre, sin faz ni silueta /Want my love again (el único tema de la banda cantado en inglés por un irreconocible Abraira). Los Grimm fueron un grupo de cierta trayectoria que no contó con el reconocimiento comercial ni masivo de otros coetáneos, pero que supieron dar forma a una carrera salpicada por las deserciones de miembros en la que supieron mezclar temas propios de gran calidad con versiones que acomodaron a su gran manera de hacer las cosas.

Los Grimm – Viaje en la alfombra mágica (Maximum freakbeat from Spain, 1965/1969) (2005)

“La génesis de Los Grimm se encuentra en Los Gringos, banda fundada por los hermanos Fernández, siendo Ángel vocalista -tardó poco en abandonar el proyecto- y Jesús el guitarrista y, en definitiva, líder del conjunto. Junto a ellos estaba a la batería Eduardo Sainz, que era hermano de Alfonso y Lucas, por entonces miembros de los ya exitosos Pekenikes. En un principio, junto al trabajo duro, todo parece que les va de cara: consiguen que el arquitecto Mario Gómez-Morán, en cuyo estudio trabajaba Jesús, les financie la adquisición de un buen equipo y, a su vez, Ricardo Fuster, el batería de Los Relámpagos, les consigue un contrato con la discográfica Fonogram (internacionalmente Phonogram, filial de Philips), a la que estarían ligados durante toda su trayectoria. Para entonces el batería ya era Carlos María de la Iglesia y el vocalista Pedro Ample, más conocido posteriormente como Pedro Ruy-Blas; junto a él hicieron un viaje en crucero hasta Nueva York como banda de a bordo y, llegados allí, se pusieron más que al día de las nuevas tendencias musicales. Desde Fonogram les sugieren iniciar su carrera discográfica con una serie de canciones-cuento, en una onda de folk-psicodelia similar a la que por entonces venían usando Los Pasos y, de ahí, el cambio de nombre a Los Grimm, naciendo así la banda tal como la conocemos. Sus dos primeros sencillos, “La Amistad / Un Día Soñé” (Fonogram, 1967) y “Un Talismán / Un Palacio de Cristal” (Fonogram, 1967), tuvieron esa orientación, compuestas por Jesús y con letras de José Liñán. Encontramos ya en su sonido claras reminiscencias psicodélicas que con el tiempo irían a más. Para su tercer sencillo, “Pobre Hombre / Mientras Viva” (Fonogram, 1967), y vueltos de su experiencia neoyorquina, la banda orienta su sonido hacia el soul, género en el que la excepcional cualidad vocal de Ample tiene más oportunidades de desarrollarse. Es entonces cuando a este le surge la oportunidad de pasar a formar parte de Canarios, sustituyendo a Teddy Bautista mientras cumplía el servicio militar, por lo que abandona el grupo. Más tarde se uniría a Los Brisks en su etapa final, conjunto que abandonó igualmente al despuntar su labor en solitario y, finalmente, fundaría Dolores, otro de los grupos imprescindibles de los 70 en España. Su sustituto en Los Grimm sería Pedro Talavera y con él el conjunto madrileño se mete de lleno en el rock ácido, como lo demuestran su siguientes sencillos,“Amor de Niña / Viaje en la Alfombra Mágica” (Fonogram, 1968), dos arrolladores versiones en los que queda claro todo el potencial -¿potencial o realidad?- de la banda, y “Para Lograr que me Quieras / Hoja de Trébol” (Fonogram, 1969), con la versión del gran éxito de Tommy James & The Shondells “Crimson & Clover”. Sin embargo, ni este ni ninguno de sus trabajos anteriores habían cubierto las expectativas de la discográfica, que relega al grupo a un segundo plano en sus intereses. Además, la salida de Ruy-Blas solo fue uno de los tantos cambios de formación que Los Grimm tuvieron en su corta trayectoria; su suerte empezaba a cambiar… a peor. Pero es en esos momentos en los que los grandes saben dar lo mejor de sí mismos, y eso es lo que Los Grimm hicieron. En 1969 publicaron sus dos últimos sencillos, ambos marcados por el acid-rock y a un nivel técnico envidiable. Merece la pena señalar que su sonido se enriqueció con la incorporación de Tomás Vega como guitarra solista y con el portugués Joao Vidal -posteriormente en Barrabás– a los teclados. En “Sasafras / Tengo Sueños” (Fonogram, 1969) el vocalista aún es Talavera, pero ese mismo año abandona el grupo para hacer la mili e incorporan a Pablo Abraira como vocalista para su último sencillo, “Sin Nombre, Sin Faz ni Silueta” / “Want My Love Again” (Fonogram, 1969), siendo el autor de la canción que figura en la cara B, la única que el conjunto grabó en inglés. De nuevo un miembro es llamado a filas, en este caso Tomás Vega, y harto del continuo baile de componentes, Jesús decide poner fin a un proyecto que, a pesar de su demostrada calidad, no había llegado muy lejos comercialmente, y para colmo les seguía manteniendo endeudados con el arquitecto Gómez Morán. Tomás Vega, al terminar el servicio militar, monta junto a Abraira el conjunto Frecuencia, que únicamente llegó a editar un sencillo, y posteriormente ambos iniciarían sus respectivas carreras en solitario, donde Abraira cosechó un enorme éxito como cantante melódico -ya saben, “Gavilán o paloma”-. En 1976, Carlos M. murió en el mismo accidente de tráfico donde también perdió la vida la famosa cantante Cecilia. Desde la perspectiva de hoy, y centrándonos en su obra, nos encontramos a un grupo de una calidad técnica destacable, a un nivel muy alto para un conjunto español de la época, con unas composiciones propias muy vigorosas y, sobre todo, con una vista certera para elegir las versiones y hacerlas tan suyas que poco o nada tienen que envidiar a las originales. Talento y energía que, lamentablemente, no cuajó en el mercado, pero que hoy día podemos seguir disfrutando” (lafonoteca.net)

30 octubre, 2010 Posted by | Los Grimm | 7 comentarios

   

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