The JangleBox

Indie, Noise, Shoegaze… Music

Alphaville: Despues de la derrota, de El desprecio (1984)

Poner imágenes a una de las mejores canciones compuestas por un inspiradísmo J.L. Abel. El resultado es abrumador, la potencia visual de los hermosos encuadres ciega la razón, la letra y la música asfixian pero no ahogan si te entregas a fondo a ellas.
La peli es la de Manolo Summers, claro, para mí la primera parte comparable a los “400 golpes”, y si me apuráis, aún mejor, no pretende perdurar ni crear escuela, retrata sin falsos valores la sinrazón de una edad secuestrada, atrapada en un sentimiento que te poco a poco te va consumiendo. Casi mejor así, sin el horrendo doblaje de adultos que la época apostólico-romana impuso; las miradas adquieren así todo su límpido significado, enorme poesía callejera de un tiempo que jamás volverá.
Seguimos viviendo, pero algo en nosotros ha muerto…
(
Canal de YouTube de mgmanu2; visitadlo con frecuencia si queréis ver infinidad de vídeos de los ochenta en España y mucho más…)

21 marzo, 2010 Posted by | Alphaville | Deja un comentario

Alphaville: El desprecio (Maxi, 1984)

El sonido y la fama de malditismo de Alphaville se vio culminada con este Maxi titulado El desprecio. En él el sonido de la banda se tornaba algo más axfisiante y cercano a la onda siniestra. Por cierto, me gustaría recordar, para los que no lo sepan, que durante los ochenta, los Maxi-Singles de vinilo, lo que hoy en día vendrían a ser los Ep´s fueron uno de los principales medios de difusión de la música, y estaban valorados como una obra en sí misma, no como un disco de interludio o como un descarte de un álbum. Este Desprecio vino a ser el canto del cisne de Alphaville, su despedida como grupo, dejándonos como epitafio una de las obras maestras de la movida, De máscaras y enigmas, un pedazo de tema en el que se mezclan por igual lirismo y misterio, envuelto todo ello en un aura de teclados mágicos. Imprescindible. El disco no fue bien recibido por la crítica, en contraposición a su anterior álbum. Ello y las conocidas desavenencias entre J. L. Fdez. Abel y el resto de la banda dio como resultado su disolución definitiva. Por cierto, en el anterior post no dije que el nombre de la banda viene de una película de J.L.Goddard.

Alphaville – El desprecio (1984)

20 marzo, 2010 Posted by | Alphaville | Deja un comentario

Alphaville: De máscaras y enigmas (1983)

Alphaville fue uno de los grupos que hoy diríamos más de culto de la llamada movida de los ochenta en España. Incompresión o malditismo, lo cierto es que la banda de José Luis Fernández Abel se labró una fama de banda cercana a referencias literarias o filosóficas (Nietzsche, Expresionismo alemán…), lo cual se reflejaba en sus textos, todos ellos preñados de referencias cultas o algo más elevadas que las de muchos de sus coetáneos, que optaron por el hedonismo como principal medio de expresión. Lo cierto es que ese malditismo de Alphaville se vio reflejado en el hecho de que como grupo, en vida, sólo publicaron un Lp, este De máscaras y enigmas, donde, además no aparece el tema que le da título, el cual aparecería en un Maxi-Single posterior. Sus temas son en ocasiones axfisiantes (Arrebato, La escalera, Fúnebre nupcial…) y en raras ocasiones se aproximan al Pop digamos más convencional. Quizás se hubieran merecido una mejor producción, ya que su sonido es algo inconsistente y quizás demasiado desnudo, quedando la voz de Abel en un primerísimo plano cuando sus cualidades vocales no son muy alabables. Sus influencias podrían ir desde Joy Division a Echo and The Bunnymen o Kraftwerk, si bien Alphaville consiguió crearse un sonido y un universo más que personal. Lastimosamente, y con posterioridad un grupo alemán de sonido aberrante utilizó el mismo nombre, con lo que su poca notoriedad se vio en parte ensombrecida. José Luis Abel continúa ligado al mundo de la música como periodista musical o como músico electrónico.

Alphaville – De máscaras y enigmas (1983)

“El embrión de Alphaville se llamó Alquimia, y se formó en 1980 en Madrid por iniciativa de cinco compañeros de colegio admiradores de los King Krimson de Robert Fripp, destacando como uno de los primeros grupos ‘cultos’ de la nueva agitación musical que entonces arrancaba y que posteriormente sería denominada como la movida. Liderados por José Luis Fernández Abel, su sello personal eran los arreglos de pop frío y elegante, así como las referencias cultivadas a los ensayos literarios y la filosofía de Nietzsche. Otra de sus evidentes pasiones era el arte europeo de principios del siglo XX (principalmente el grafismo soviético de entreguerras y el expresionismo alemán) y así lo hacían notar a través de las carpetas de sus grabaciones, realizadas en la década de los ochenta bajo los auspicios del sello DRO.

Tras varios cambios de formación, a finales de 1981 Alphaville estaba constituido por José Luis F. Abel (vocalista, guitarrista e ideólogo de la banda), Mendi (bajo), José Carlos ‘Charles’ Sánchez (teclados), Jose Luis Orfanel (guitarra solista) y Juan Antonio ‘Rep’ Nieto (batería). El quinteto pasea sin demasiado éxito una maqueta por diversas emisoras de radio, actuando por diversos locales madrileños como Marquee o Rock-Ola, donde conocen a Servando Carballar, por entonces máximo capo del sello independiente DRO, que inmediatamente les propone la grabación de un disco. De este modo, en abril de 1982 se publica ‘Paisajes nocturnos’, un EP con portada de Jaime Stinus (exgutarrista de la Orquesta Mondragón) que contiene 4 excelentes temas y comienza a popularizar al grupo en el resto del país. Pero el primer éxito del grupo llega pocos meses después gracias a la publicación de ‘Palacio de Invierno’, un maxi de 4 cortes en el que destacan ‘Nijinsky el loco’ y ‘Ataque lateral’. Por esta época, Pablo Vega había pasado a ocuparse del bajo, tras la incorporación de Mendi a la marina mercante, y el breve paso por Alphaville de Jane (luego en La Mode) y Carmelo (posterior cantante de La Década Prodigiosa).

En 1983 se edita por fin el primer álbum de Alphaville, ‘De mascaras y enigmas’, un trabajo mejor recibido por el público que sus vinilos anteriores y en el que se atisban influencias de grupos británicos de corte tenebrista como Joy División o Echo & The Bunnymen. En este trabajo destaca principalmente el tema ‘La escalera’, que también se publicó en un single. En 1984 llega su mayor éxito, cuando graban una canción con el mismo título que su anterior obra, ‘De mascaras y enigmas’ (jugada que ya habían realizado previamente con ‘Palacio de Invierno’) convirtiéndose en el tema más emblemático del grupo y en una de las canciones fundamentales del pop español de los 80. Pero, de forma paradójica, el resto del disco (un maxi, que se tituló ‘El desprecio’) supone su obra más personal y oscura, algo que les supone la incomprensión del público y las peores críticas de su trayectoria por parte de la prensa musical. Además, Alphaville atraviesa una crisis interna que enfrenta a Fernández Abel con el resto de la banda, incomoda ante el total protagonismo del músico y compositor ante los medios. En la opinión de éstos, el ego del cantante y guitarrista es desmesurado, iniciándose una serie de enfrentamientos que se salda con la definitiva disolución de la banda en 1986.

Tras la separación de Alphaville, José Luis Abel inició una discreta carrera en solitario, grabando un LP (‘De pasión’) para Virgin en 1991. Posteriormente, en 1994, parte del grupo se reunió para grabar ‘Catastrofes del Corazón’, un álbum editado por Lollipop que recupera viejos temas y ofrece algunas novedades. En 1999 el sello DRO sacó al mercado ‘Después de la derrota’, un álbum antológico de las grabaciones del grupo. Posteriormente, Fernández Abel y Juan Antonio Nieto formarían el grupo electrónico Fracture!. Este último músico (exbatería de Alphaville) también formo parte en los 90 de Aviador DRO y de un grupo llamado Madre Coraje. Posteriormente, en el 2002, formaría Shakermoon”

20 marzo, 2010 Posted by | Alphaville | Deja un comentario

   

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