The JangleBox

Indie, Noise, Shoegaze… Music

Alacrán: Alacrán (1970)

 

Los que me conocéis personalmente sabeis de mi admiración por un grupo español de los años sesenta llamado Los Brincos. Fuera del ámbito comercial con el que en seguida son señalados, Los Brincos destacaron por ser un prodigioso grupo que compuso la mayor parte de sus temas, por no decir su totalidad. Y en sus filas estaba el personaje más notorio que probablemente haya dado la música popular en España: Fernando Arbex, un iluminado que vislumbró a comienzos de los sesenta por dónde iban a ir los tiros en cuanto a música se refiere. Él solito parió una banda llamada Los Brincos, elevándola a la categoría de mítica en España. Cuando pasaron los sesenta, Arbex, hastiado del sistema discográfico y musical español, formó Alacrán, a quien dedicamos el Retro-Visor de este fin de semana en The JangleBox. Para entender la música de Alacrán hay que conocer la última etapa de Los Brincos, con un Lp titulado Mundo, Demonio, Carne (1970). En él se hacen realidad los deseos de Arbex de evolucionar su música hacia terrenos nunca antes explorados en el Pop castellano: la Psicodelia y el Rock-Progresivo (evolución iniciada en Contrabando, 1968). Como quiera que el disco obtuvo una repercusión más bien escasa, Arbex, desencantado, formó Alacrán con Óscar Lazprilla e Iñaki Egaña, a la manera de los Power-Trío que habían triunfado en ambos lados del Atlántico. Disueltos Los Brincos, su creatividad se centraba en el proyecto de Alacrán, con el que Arbex da un giro radical hacia el Rock-Progresivo (San Francisco, California; My Soul, suddenly), y el Rock caliente preñado de ritmos e influencias latinas a la manera de Santana (Sticky, Son/America, America, Take a look around you, baby). Es cierto que la influencia de gentes como Santana o Stephen Stills/Manassas está ahí, pero el intento es más que loable. Escuchando temas como Sticky o Son (America, America) es imposible que tus pies se queden quietos ni un segundo. Su intensidad, compositiva e instrumental es tan alta como la de cualquiera de los músicos que hemos mencionado. El proyecto Alacrán fue breve, ya que  Lazprilla emigró a Inglaterra y el grupo se disolvió, pero para entonces Fernando Arbex ya había pergeñado las líneas maestras de Barrabás, para quienes contó con Ricky y Miguel Morales (ex-Brincos) de nuevo. Con Barrabás nos detendremos en otro momento. Sirvan estas líneas para homenajear, como se merece, a un genio de la música Popular como fue Fernando Arbex, fallecido en 2003.

Alacrán – Alacrán (1970)

Alacrán, como grupo, es una muestra del hartazgo que tenían tanto Fernando Arbex como Iñaki Egaña y Óscar Lasprilla, del anquilosado sistema musical español. Todos ellos habían estado en dos de los grupos más famosos de los 60, como fueron Los Brincos y Los Bravos, y ya conocían por dentro cómo funcionaba todo el mecanismo. “Alacrán” (Zafiro, 1970), como disco, es una de esas cosas que ocurren de vez en cuando, un disco notable pero que sin apenas publicidad pasa inadvertido en su época y pasa a un período de hibernación hasta que algún despistado lo descubre por casualidad, y, si tiene suerte, lo empiece a reivindicar. Este último peaje todavía este disco no lo ha traspasado.
Fernando, Óscar e Iñaki entraron en 1969 en los estudios Celada de Madrid para grabar lo que a la postre sería su único disco. Para ello no contaron con mucha ayuda, trabajaron juntos en la composición de los temas y, para que nadie interfiera demasiado, también se hicieron cargo de la producción. Zafiro tampoco les apoyó demasiado, ya que no les hizo ninguna campaña de publicidad para darles a conocer, seguramente porque pensaron que poca rentabilidad económica le iban a sacar al disco.
En Estados Unidos a finales de los 60 empezaban a emerger nuevos sonidos que empezaban a llamar la atención del gran público, como eran el rock latino y el funky, que ya empezaba a hacerse un hueco en las pistas de baile. Ambos, junto con el rock progresivo, son los elementos que utilizaron para elaborar este trabajo.
El disco comienza con la vibrante “Sticky”, que con su irresistible ritmo funky marcado por los bongos y la batería junto con el sonido desgarrador de la guitarra, es de lo mejor del disco, tema firmado por Fernado Arbex en solitario, al igual que “Son (America, America)”, la canción donde más se nota la influencia del rock latino, sobre todo de grupos como Santana, y “San Francisco (California)”, tema psicodélico donde marcan el ritmo los teclados y donde cantan a esa tierra de los sueños como parecía ser Estados Unidos (“My soul will cross the sky / My soul will never die”). Esta temática también aparece en “My soul (suddenly)”, compuesto por Fernando Arbex e Iñaki Egaña, canción de rock progresivo donde dejan claro que lo que ellos quieren es ser libres.
Iñaki Egaña, por su parte, compuso solo la Cara B del único single que sacaron “Take a look around you, baby”, canción que se inicia con un ritmo obsesivo de guitarra y que sólo es interrumpido cuando canta Iñaki. La aportación de Óscar Lazprilla en la composición, junto con Iñaki, es “Will you keep my love forever”, medio tiempo influenciado por la música negra y perfecto para finalizar.
En definitiva, una entrega notable de un grupo notable, que podían haber hechos grandes cosas juntos, pero que por azares del destino tuvo poco tiempo de vida. Fernando e Iñaki seguirían por esta vía en su nuevo grupo Barrabás (lafonoteca.net)

Alacrán-La Fonoteca / Cómpralo-Get it

6 noviembre, 2010 Posted by | Alacrán | 9 comentarios

   

A %d blogueros les gusta esto: