The JangleBox

Indie, Noise, Shoegaze… Music

Allo Darlin´: Europe (2012)

Aunque en el fondo nos da bastante igual, he de reconocer que a veces me fastidia no disfrutar de determinados discos en el momento justo de su edición. Con Allo Darlin´ y su segundo álbum me ha vuelto a ocurrir. Siempre tengo algo en la bandeja de entrada o en el reproductor que me deja con la miel en los labios hasta transcurrido un cierto tiempo después, cuando me hallo delante de una joyita como este Europe de los británicos Allo Darlin´. En él, a la banda de Elizabeth Morris le ha dado tiempo a madurar sus conceptos iniciales, a macerar un sonido algo más elaborado pero en el que se conserva intacto la candidez juvenil de quien empieza aportándole un empaque de banda más experimentada. La carga de edulcorante es la justa para que en ningún momento el Twee-Pop de Elizabeth nos sature en su escucha. Las canciones van transcurriendo de forma amena, juguetona, amable. El Pop se adueña de todos nuestros sentimientos, dejando de lado obligaciones o cualquier otro tipo de sensaciones diferentes a las de la buena música.
Poco más voy a decir ya de Europe que no se haya dicho ya, y os adjunto una reseña realmente apasionada de nuestros compañeros de Hipersónica. Tan sólo añadiría que las canciones de AD son una vía de escape perfecta para ensoñarnos con otro tipo de realidades, para creer en la música y no perder nunca la fe en las buenas canciones.

Allo Darlin´- Europe (2012)

“Las estaciones del año, además de compartir unas condiciones climáticas y un número de horas de luz de Sol similares, y de separarse gracias a solsticios y equinoccios, son, porque así me lo parece, estados de ánimos para disfrutar del pop. Sin fundamento alguno que me respalde, como cualquier chamán de parafarmacia (aunque mi hipótesis sea bastante más coherente y consistente que sus preceptos), creo que habría que inventar una exclusivamente para un pop tan luminoso y brillante (que no es lo mismo) para el nuevo disco de Allo Darlin’, Europe. Porque esa manera de ser simultáneamente abril y junio, con su incremento de horas de luz natural, con una suave brisa acariciando tu piel, alejada del bullicio y el calor insoportables del verano, debería estar considerada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Aunque hable de una concepción del pop, en la que podríamos englobar las virtudes y mejores canciones de Camera Obscura, The Pains Of Being Pure at Heart, The Delgados, unos Los Campesinos! menos anfetamínicos y unos tímidos y primigenios Belle & Sebastian, lo que han conseguido con este álbum Allo Darlin’ va más allá de un logrado resultado estilístico y estético; supone la consagración del grupo con un segundo disco que representa un salto cualitativo tan grande respecto a su cándido debut que, por un momento, contienes la respiración por no romper el encanto del momento, por si resulta algo tan efímero que no quieres disfrutar a bocados grandes, para conservar el sabor en el paladar el mayor tiempo posible. Y eso que ese debut era fantástico.
Por el camino han perdido importancia el ukelele (aunque lleve el peso de la lánguida ‘Tallulah‘) y las percusiones, y ya no suenan tan inocentemente amateur como con su homónimo debut. Ya no está el jolgorio de sentirse debutantes, ni la euforia pizpireta que desprendía entonces Elisabeth Morris. Pero, a cambio, nos aportan sofisticación y elaboración, principalmente a través de sus adictivas guitarras, pero también gracias a unas letras tan sutiles como llenas de referencias (¿o no creéis que encajaría genial “a record is not just a record / a record can hold memories” en Alta Fidelidad? ¿Y “and you were searching something to sing to / as the radio played another terrible song”? ¿Y “I’m wondering if/ I’ve already heard all the songs / that meant something”)?. Diréis que han perdido frescura, pero han ganado calidez, madurez y un encanto más prolongado.
La majestuosidad y efectividad (por la frontera del (muchas veces injustamente denostado) indie-twee-pop por la que discurre el álbum) de cuatro gemas como ‘Capricornia‘, ‘Northern Lights‘, ‘Wonderland‘ o ‘Still Young‘ demuestran que su fórmula ha ganado empaque, y aunque convencionaliza sus desarrollos, les acerca al sonido de Sarah Records y de otros contemporáneos como The Pains Of Being Pure At Heart. Han redoblado sus esfuerzos para que sus canciones fuesen exultantemente consistentes, compactas, inquebrantables, de manera que potencian su facilidad para la construcción melódica, los ritmos contagiosos y los fraseos adictivos, tanto vocales como, de manera capital, hay que conceder en este disco al guitarrista, Paul Rains.
 Si Beach House son como una novia eslava, Allo Darlin’ es esa dulce y abstemia chica de intercambio danesa de abuelos exóticos, de educación ligeramente autodidacta y precioso gorro de lana con la que pasear descalzos por el césped de cualquier jardín cuando sale el Sol tras un chaparrón, con la que haces los crucigramas mientras esperas a que salgan del horno sus deliciosas galletas caseras. Y, como tal, también sabe ser delicada y emotiva sin ser ñoña, por lo que en los medios tiempos brilla sin que los focos se posen en ella; las canciones, por sí solas, iluminarán la habitación aunque únicamente estén encendidas las luces de las mesitas de noche o, de un modo todavía más bohemio, esas velas aromáticas que hasta entonces te parecían una mariconada pero que acabas apreciendo. ‘Some people say‘ (que recuerda mucho a Camera Obscura), ‘My sweet friend‘ o ‘The letter‘ convierten la melancolía en un impulso positivo del que no podrás escaparte. Incluso en la más íntima del disco, ‘Tallulah‘, ukelele y voz, como un abrazo al lado de la chimenea, a pesar de que te esté diciendo tranquilamente, sin que se le quiebre la voz, que igual no está segura de vuestra relación.
 Siguen siendo jóvenes [“We’re still young” (“we’re still young!”)], pero si en su debut eran “recién licendiados”, aquí la observan con la suficiente distancia como para reconocerse en otra etapa vital (“in my old universty car”), pero lo suficientemente cerca como para todavía sentirse identificado con esas vivencias anteriores. Y lo son, demostrando que están sobradamente preparados, que son inteligentes tanto en el plano meramente compositivo como en el barniz emocional que recubre las canciones. Ese optimismo moderado ante la incertidumbre del futuro es bastante mejor opción que la angustia juvenil, y es una postura bastante más meditada que la que se le suele conceder por lo superficial de un género (el twee) vilipendiado. ¿Pero acaso no creéis que si Nick Hornby fuese un veinteañero no estaría profundamente emocionado ante un disco tan genuino y riquiño (cute, apañado, tierno)?” (hipersonica.com)

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11 julio, 2012 Posted by | Allo Darlin´ | 1 comentario

Picnic: We´ve only just begun

La expansión del Dream-Pop y del Shoegaze llega incluso a las repúblicas bálticas, y hoy nos encontramos con Picnic, una banda de Estonia que graba para Shelflife Records. Su música contiene todos los elementos característicos del género, y para este 2012 han preparado un sencillo con dos versiones de clásicos: We´ve only just begun (Roger Nichols, Paul Williams), popularizada por los Carpenters; y Say a little prayer (Burt Bacharach), convertida en hit gracias a la prodigiosa voz de Aretha Franklyn. Me gusta más la cover del primer tema, la considero más interesante y apropiada para el estilo del grupo. Os dejo también con el enlace a su disco de debut: Winter honey (2010).

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“We welcome another new international addition to the Shelflife family, Picnic, who are one of Estonia’s brightest groups. To celebrate the occasion, the band recorded this special limited edition 7″ single featuring their take on two of the most beautiful pieces of music ever written — “We’ve Only Just Begun” by Roger Nichols and Paul Williams and “Say a Little Prayer” by Burt Bacharach and Hal David. 
Picnic formed in 2006 by Marju Taukar, Andres Soosaar and Rivo Jaervsoo. Marju and Andres were previously in 90s indie band Dreamphish and Rivo is a current member of Seksound labelmates Bad Apples. Picnic released their debut album Winter Honeyin 2010 and have been steadily working on their follow-up to be released later this year. They are clearly influenced by classic shoegaze and dreampop and while there is something vastly familar about their sound, it never feels overly nostalgic in any way. They add their own soaring signatures with unconventional instrumention and modern uses of electronics, all while standing firmly grounded to pure pop structure and melody. 
We’ve Only Just Begun is limited to 100 copies in the US and is a co-release withSeksound in Estonia. 
For fans of: Stereolab, Burning Hearts, Pia Fraus, Lali Puna, Slowdive, Ulrich Schnauss” (shelflife.com)

11 julio, 2012 Posted by | Picnic | Deja un comentario

   

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