The JangleBox

Deerhunter: Halcyon Digest (2010)

Hablar a estas alturas de Deerhunter resulta casi repetitivo, ya que las numerosas muestras de entusiasmo que provoca la música de Bradford Cox resultan reiterativas y además, no están carentes de razón. El proyecto liderado por Cox y respaldado -no se olvide- por Lockett Pundt, continúa dejándonos obras maestras por el camino. Este Halcyon Digest (2010) es otra de ellas. Un disco absolutamente arrebatador, en el que el talento de Cox continúa tomando de aquí y de allí, picoteando como una gallina en el inmenso corral que es su disco duro musical. Porque Halcyon Digest es una pequeña Caja de Pandora en la que casi todo cabe: desde la digamos “experimentación” de Earthquake, a los sonidos más Indies, reminiscencia del reciente pasado de la década de los noventa -aunque Cox afirme que el disco está basado en vivencias recordadas o imaginadas provenientes de los ´70 y los ´80´s-: Don´t cry, Revival, Fountain Stairs; a la delicadeza sutil de Helicopter, un temazo a lo Robert Pollard; el sonido algo Retro de los Everly Brothers convenientemente tamizado (Basement scene); el Dream-Pop de Sailing o Helicopter; el homenaje al sonido de The Lilys de Revival; el acercamiento Psicodélico de Desire lines… En nuestra opinión, un álbum que se aleja algo del aire más sofisticado de Microcastle, acercando algo más al sonido de Deerhunter a la belleza terrenal, a las canciones que transmiten sentimientos tras una primera escucha. Por encontrarle algo de sentido: la música de Deerhunter ha experimentado con este Halcyon Digest una evolución semejante a la que la música de la Velvet Underground si tomamos en cuenta sus dos primeros discos y los comparamos con Loaded, un álbum mucho más asequible pero preñado de buenos temas. Halcyon Digest sería algo así como el Loaded de Deerhunter. En cualquier caso, un discazo.

Deerhunter – Halcyon Digest (2010)

“We first started talking about Halcyon Digest in early July via Deerhunter’s “interactive Xerox art project,” the one where Bradford Cox made an old-fashioned paper ‘n’ glue flyer and then asked fans to print it, photocopy it, hang it up around their town, take a photo, and send the results to the band. As far as the inspiration for the project, Cox mentioned “being fascinated with the ephemera of’ 70’s – 80’s artrock in record stores like Wuxtry in Athens where I hung out as a kid or Wax ‘N Facts in Atlanta.” As far as the album title, Cox has explained:

[Halcyon Digest] is a reference to a collection of fond memories and even invented ones, like my friendship with Ricky Wilson or the fact that I live in an abandoned victorian autoharp factory. The way that we write and rewrite and edit our memories to be a digest version of what we want to remember, and how that’s kind of sad.

This is relevant: Cox is a colorful, charismatic personality, one who pushes boundaries in interviews and on-stage banter, but at the end of the day, Deerhunter’s music is more ’80s and ’90s indie nostalgic than boundary pushing (same could be said for the more abstract Atlas Sound). It’s part of the reason it strikes so many cords with such a diverse audience (guest spots with Stereolab, the Breeders, etc.). He does a great job reprocessing (and Digesting) the sounds of the past through his own collagist aesthetic. Think of that flyer again.
More than past Deerhunter albums, Halcyon Digest sounds like a blend of Cox’s solo work and band projects. It’s a kinder, gentler Deerhunter. Much of it’s understated and more insular than Microcastle. (You don’t get an “It Never Stops,” though “Desire Lines” does work itself into a bit of a psychedelic rush.) Still, the sound is plenty lush, layered. And what it lacks in “rockers,” it makes up for in a quieter headphone ambiance. When we say Cox’s aesthetic tends toward looking backwards, it’s not meant as a pejorative. Halcyon Digest is a gorgeous album. Cox has a gift for turning out polished material at a Robert Pollard rate. (Even if the opening strains of the Dennis Cooper-stamped “Helicopter” sounds a bit like Owl City.)
As far as the nostalgia, it’s the theme here and it’s rich. The lead track “Revival” sounds like the soundtrack to a ’50s high-school dance. Same goes for “Don’t Cry,” which could also work as a Girls tune. “Basement Scene” intentionally nods to the Everly Brothers’ “All I Have To Do Is Dream.” The Lilys-esque standout pop nugget “Memory Boy” talks about jogging memories. Bill Oglesby adds wafts of your father’s saxophone to “Coronado.” And all of these, from the spacey psych of the opener “Earthquake” onward, somehow sound like songs Cox has recorded alone in his bedroom.
As far as climaxes, the collection closes with its prettiest moment, “He Would Have Laughed,” a shimmering, looping 7-minutes that feels like part Magnetic Fields/part electro-Baroque until the strummed second half (which sounds like what Cox has been doing at Atlas Sound live shows recently). It was supposedly written for Jay Reatard, looks at the boredom of getting older, opens up and stretches in a way nothing else does on Halcyon. In that way, it places the collection in the present. Albeit, minus someone else’s” (stereogum.com)

MySpace / Cómpralo-Get it

30 noviembre, 2010 Publicado por | Deerhunter | 1 comentario

Deerhunter: Rainwater Cassette Exchange (Ep-2009), Kranky

Leía no hace mucho en uno de los muchos blogs musicales en los que se ha filtrado con una antelación inusitada este nuevo lanzamiento discográfico de Deerhunter que parecía que se habían pasado al lado más amable y menos experimental de su música. Como si ello fuese algún desdoro!! En principio no estamos en absoluto de acuerdo en que la banda sea “experimental” (para eso ya están Animal Collective, a quienes profesan admiración desmedida) y en cualquier caso si fuera cierto que hubieran tomado tal dirección, sería la acertada, pues el sonido de la banda tiene ese punto justo intermedio entre Lo-Fi y experimental, entre Psicodélico y trascendental. En cualquier caso Deerhunter se ha convertido en una de las bandas de referencia en el panorama musical internacional y en una de las favoritas de quien escribe. Se abre el disco con Rainwater cassette exchange, que sigue los pasos de sus “hermanas” en Microcastle Little kids o These hands. Continúa el Ep con Dissapearing ink, un tema en la onda The Fall, con animadas guitarras reiterativas. Famous last words es la mejor del disco, un tema de medio tiempo con huellas sonoras de Pavement, otro de sus referentes. Game of diamonds es la más lenta y quizás más flojas del disco. Un largo desarrollo de pocos acordes para un tema prescindible. Pero la intensidad vuelve con Circulation, otro de los mejores temas, de influencia Kraut y tintes psicodélicos al final del mismo. Un disco, en definitiva, que pasa por ser un mini álbum de descartes de Microcastle, su aclamado disco del año pasado, pero que da el nivel como si de una obra autónoma se tratase. Lo que sí está claro es que la banda de Bradford Cox nos está mal acostumbrando a continuos lanzamientos y ediciones, bien como Deerhunter, como Atlas Sound o como Lotus Plaza, las tres formaciones principales en las que aparece reflejada toda esa creatividad del grupo. El disco está producido igualmente por Nicholas Verhes, como su antecesor, y en los mismos estudios Rare Book de Brooklyn. Por cierto, el nuevo álbum es la excusa perfecta para verlos en directo: 30 de mayo en Barcelona, Primavera Sound. Todo un festival.

Deerhunter – Famous Last Words (Live at Noise Pop)

Found at skreemr.com

18 mayo, 2009 Publicado por | Deerhunter, Música | 16 comentarios

Deerhunter: Microcastle (2008), Kranky

 
Tercer trabajo discográfico para esta banda de Atlanta liderada por Bradford Cox, quien también lidera un proyecto paralelo llamado Atlas Sound. En este álbum la banda deja algo de lado anteriores elementos más experimentales para añadirle toques más Pop y algo más de brillo en el estudio, el disco se grabó en una semana, por los dos días que tardaron en grabar su anterior Cryptograms (2007). La verdad es que el disco es bastante epatante desde el principio: Intro, un tema corto que nos vaticina lo que vendrá posteriormente, un paseo por un Space-Rock, Neo-Psicodelico como el que gentes como Mercury Rev o Flaming Lips nos tuvieron acostumbrados: Agoraphobia, Never Stops, Little kids, Nothing ever happened son buena prueba de ello, ambientes oscuros, riffs de guitarras zigzageantes, buenas melodías conforman una serie de temas que podrían entroncar también con gentes como The Jesus & Mary Chain, My Bloody Valentine, The Fall, Pavement o incluso Stereolab. Otros temas son más minimalistas: Microcastle, Calvary scars, Green Jacket, más afines a Animal Collective que a otras referencias mencionadas. El disco se cierra con Saved by old times, un guiño al Acid-Pop que hay quien relaciona con Season of the Witch de Donovan; y con Twilight at carbon lake, un tema con estructura de balada añeja que termina in crescendo con una tormenta de guitarras.
En definitiva, coincido con varios Blogs y páginas musicales en que este Microcastle es de lo mejorcito que se ha editado últimamente, un disco que no está dentro de los cánones del Pop ni de la música más experimental, pero que igualmente satisface ambas vertientes. Muy recomendable. Por cierto, la banda ha editado conjuntamente el álbum con otro titulado Weird Era Cont.
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5 noviembre, 2008 Publicado por | Deerhunter | Dejar un comentario

   

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