The JangleBox

Beachwood Sparks: Beachwood Sparks (2000), Sub Pop

 
 
Cuando Sub Pop fichó a Beachwood Sparks a finales de los noventa era porque la banda tenía algo que decir; el Grunge había dado sus últimos coletazos y en este grupo encontraron el filón de lo auténtico; un grupo revivalista pero con un poso de un buen hacer indudable. Éste es uno de esos discos a los que merece la pena revisitar cada cierto tiempo, y hoy le dedicamos el espacio de nuestro Retro-Visor. Según su propia definición: “indie rockers from Further, strictly ballroom, Lilys pick up where the Byrds left off on Notorious Byrd bros and make it their own… toured with the Shins, J. Mascis and the Fog, The Jayhawks, The Black Crowes, Red House Painters… made two full lengths and a digital ep …current staus …playing shows in the summer of 2008 and plan to record a new record real soon.” La idea del malogrado Gram Parsons de hacer de sus Flying Burrito BrosCosmic American music” la llevaron a cabo con la grabación de este su disco de debut homónimo, realizando un trabajo que navega constantemente entre el Country-Rock, las ensoñaciones psicodélicas, el Pop y el Folk. Un disco que, en mi opinión, merece el calificativo de obra maestra, y que cualquier buen aficionado debería escuchar o poseer.

El álbum se abre con Desert skies, una preciosa canción con impecable melodía adornada con Slide guitar y guitarra de doce cuerdas; impecable. Ballad of never rider es un pequeño interludio con reverses que anticipa el tono psicodélico del álbum. Silver morning after retoma el lado más country. Singing butterfly es otro pequeño retazo psicodélico. Sister rose es uno de los temas más animados en el que nos encontramos ante la reencarnación en este nuevo siglo de Gram Parsons, como nota discordante aparecen unos guitarrazos distorsionados que son respondidos por la guitarra de doce cuerdas de Chris Gunst. Continúa el disco con This is what it feels like, que suena más a Lilys con unos coros clásicos de la costa Oeste americana. Canyon ride es una balada a lo Neil Young de Harvest adornada con preciosas frases de Slide guitar y unos teclados impresionantes. The reminder es la pieza más calmada del disco, también en tonos countries. The calming seas nos recuerda a la última época de The Byrds en su comienzo de guitarra acústica si bien aparecen también toques country. New county es otra balada acústica que encuentra inmediata respuesta en la animada Something I don´t recognize, una de mis favoritas, un tema impresionante que posee todos los componentes del Ragga-Rock de la época Notorious Byrd Brothers, aderezada con elementos psicodélicos como el sonido de Rickenbacker-12 y los riffs que interpreta, que la convierten en un pedazo de tema. Old sea miner cierra ese círculo psicodélico partiendo de una simple canción más o menos Pop para acabar en una mini-suite hipnótica con guitarras psicodélicas y coros etéreos realmente impresionante. La calma vuelve con los dos últimos temas, See, oh three y Sleeping butterfly, de vuelta al Country-Rock. El disco fue grabado (seguramente en pocas tomas) en el Studio 45 y fue producido por Michael Deming y la propia banda. Un disco que nos proponía un viaje por todos esos sonidos de finales de los sesenta poniéndolos al día con verdadera frescura y pericia también en sus actuaciones en vivo. Posteriormente la banda editó Once we were trees (2001), su segundo álbum , algo más irregular; y Make the cowboy robots cry (Ep-2002), hasta ahora su último disco, todos en SubPop; y prometen un nuevo disco para este 2009.

28 febrero, 2009 Publicado por | Beachwood Sparks | Dejar un comentario

   

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 755 seguidores